jueves, 7 de marzo de 2019

La rave.


Te quejas y no sabes de qué.
Dices que el chocolate es espeso
cuando ni te has acercado a la cafetería
a probarlo.

Me dices a mí, que no estoy en mis cabales
que hace mucho que me fui y que no avisé
ni con la hora.

Igual que con el chocolate.
¿dónde estabas para verme partir?
Porque no te vi.

Así que, ¿por qué nos quejamos?
No tiene sentido.
Nunca lo ha tenido.
Y ahí, empieza el baile.

Paso a la izquierda:
un mensaje sin respuesta.
Paso a la derecha:
una cita cancelada.
Paso al frente:
un beso imaginario.
Paso atrás:
una conversación sin comienzo.

Y así, hacemos el baile.

El problema llega cuando
tú acabas de empezar y yo,
ya estoy en la rave.

No hay comentarios:

Publicar un comentario