domingo, 16 de junio de 2019

Barco.


Siento que no puedo hablar con nadie porque todos los barcos están junto al glaciar. A punto de chocar.  Creo que esta batalla quiera o no solo me pertenece a mí, porque tengo que demostrármelo. Sin embargo, a veces, necesitas ese apoyo que te tire pa’ arriba de cualquier forma. No está. No lo veo. Será que no encendió la luz del faro. No lo sé.

Siento que todos se evaden en, y yo, no tengo ese golpe de suerte. Sola. Es eso, en esta guerra en la que no quise meter a nadie, solo veo la metralleta. Ignorada. Pero como cualquier domingo nublado, el lunes se habrá pasado y si no, el barco se hundirá en el círculo del que salió.

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