jueves, 3 de agosto de 2017

El siguiente.

Una copa.
Tres chupitos.
Un paquete
y, 4 horas después.

No fuistes un engaño
ni tan siquiera, una
estafa.

Fuistes tú.
Solo tú.
Ese tú que a este yo
no le gustaba.

Otro garito.
Una de Alaska.
Y una respuesta
clara: a nadie.

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