domingo, 30 de abril de 2017

Mariposas de renfe.

Escribimos desde el corazón o al menos, eso decimos.
También contamos que nos querremos para siempre cuando aún no me has explicado qué es "siempre". Qué abstracto todo, qué sin sentido y a su vez, que racional, que lógico.

A veces, somos como los palacios: piedra. Otras, puro cemento pero a la hora de la verdad, somos seda.
Esa seda fina y delicada con el nudo en el estómago y las mariposas en los árboles.
Somos como el cristal que después del tercer golpe nos vamos a la mierda. Somos silencios bonitos y conversaciones lejanas, somos fuego y agua, somos tierra y aire, norte y sur, este y oeste. Sol y luna.

La gente dice que escribe desde el corazón porque es ahí donde sale la verdad.
Yo escribo en trenes porque la verdad a veces, sale de una de las neuronas del cerebelo.

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