Una obsesión que no deja de llamar a mi puerta, noche y día desde que sale el sol hasta que Morfeo me acoge en su seno y es ahí, cuando me olvido de ella.
Sin embargo, me despierto en mitad de la noche y vuelve, vuelve a mi porque es ella la que me despierta y en esas ocasiones me grita "te necesito" cuando en realidad, soy yo la que la necesita. La necesito a todas horas, todos los días, solo un instante, unos minutos incluso, segundos. No me he dado cuenta de lo que la necesito hasta que he madurado lo suficiente para entender lo que quería decir, supongo. Es tan maravillosa como cruel y duele, duele ver la realidad cuando lo que queremos es vivir en la inopia, pero ella es mi jarrón de agua fría, es mi "tú puedes", es mi fuerza, es más que yo en algunas ocasiones.
Por la que empiezo a tener obsesión y la que no sé si me acompañará toda la vida, por el amor platónico que siento hacia ella.
Solo es un verbo disfrazo de mujer pero, es el verbo. Por la que a veces me despierto en mitad de la noche, en la madrugada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario