Si
me muriera mañana esta sería la carta que te dejaría aunque, espero escribir
muchas más porque esta se haya quedado vieja.
Querida amiga:
No
sé si lo sabes pero desde que apareciste por mi vida, más tarde que pronto como
te he dicho mil veces, te has convertido en alguien fundamental en mi vida, en
un pilar y, probablemente uno de los más importantes por no decir el que más.
Te parecerá mentira pero muchas veces cuando hemos estado lejos y he estado en
un lío o en un amago de ellos a veces, no
sabía qué hacer y me ponía en tu piel e
intentaba pensar como tú para ver que
hacías y... ¿sabes qué? supe salir o...
librarme. Por estar ahí aún sin tu saberlo, gracias.
También
quiero que sepas ahora, que no estoy
que, has sido una gran amiga; hemos reído, hemos llorado (yo más que tú,
debo reconocerlo), hemos hecho cosas que no debíamos cuando no era el momento,
hemos compartido pensamientos, opiniones, sentimientos, reflexiones de vida y,
de muerte todo sea dicho, hemos compartido tus pensamientos extraños que, no
son pocos, borracheras, tus coloquetas, el concierto del maestro, tu boda
(¡cómo olvidarme de ella!) y muchísimas cosas más y por ello, te doy las
gracias.
Nuestra
amistad, un tanto peculiar donde las haya porque, todos sabemos que desde el
principio hubo una conexión especial y, si no fue desde el principio poco tardó
en llegar. Nos dimos cuenta de que, dos personas muy diferentes pueden llegar
hacer una amistad verdadera como esta, es una amistad que no creo que haya
tenido nunca, también hay muchas cosas que hemos superado que otras amigas no
lo harían y echarían su amistad por tierra pero, para nosotras siempre fue más
importante la amistad, siempre fue nuestra prioridad y no podíamos matarla a la
primera de cambio, no nos lo podíamos permitir al menos, yo.
Gracias
por decirme las cosas como eran, como son incluso a veces como serían. Gracias
por enseñarme que la amistad es lo primero y que, aunque vinieran tiempo
regulares todo se puede superar si se lucha contra nuestros propios monstruos.
Sabes bien a que me refiero, no te lo reprocho, jamás lo hice y menos ahora.
Una persona así no se puede ir de mi vida así como a así.
Me
has hecho reír, me has hecho llorar, me has hecho enfadarme cuando me contabas
algunas de tus locuras, me has preocupado cuando no sabía de ti y no estabas
donde debías aunque sabes perfectamente que hubiese cogido el primer avión para
estar allí ya me tirara todo el mes comiendo macarrones con tomate (con lo poco
que me gustan).
También
quiero que sepas que he sido feliz, muy feliz ya sabes que, con poco me
conformo y menos mal si no, no sería yo o si pero seguro que más repelente y
avariciosa.
Si
me conoces bien y, creo que sí, sabes que mientras te escribo me estoy fumando
un cigarro y tengo de fondo al maestro.
Si
te preguntan por mis órganos (ya sabes, el tema donación) ve y dile a mi madre
que lo done todo, incluido los ojos aunque, se van a gastar un pastizal en
lentillas... ¡Ah! pero que el hígado y los pulmones no, que me da a mí que a
donde voy a ir los voy a necesitar. El
pelo, también quizás sirva para hacer pelucas (esas que tanto me gustan y que
nunca me regalaron) y así, niñas y
mujeres puedan ponérsela si sufren
cáncer.
Parece
ser, amiga que voy a ser yo la que te va a dejar el rastro de colillas y de
culitos de cerveza para que podamos volver a vernos en el inframundo, tarda en
llegar, se esperar.
Espero
que, consigas todo lo que te propongas, se que sí lo harás. Sé que vas a llegar
lejos porque te lo mereces (aunque seas más vaga que un muelle guita) y porque
lo vales. Vales mucho y, al que te diga lo contrario calambrazo en sus partes
desde el infierno, ahora que no me pueden matar yo te defiendo para que no se
te estropeen las uñas, que da mucho coraje.
Gracias
por todo y por más, amiga. Has sido y serás una gran persona, un gran pilar, mi
caribe.
Prométeme
que llorarás mucho (soy egocéntrica por naturaleza asique hazlo y si no,
colirio) mientras te bebes la mejor cerveza que puedas encontrar eso sí, a mi
salud que si no, no vale. ¡Ah! qué no se te olvide poner My way, de Sinatra, por supuesto.
Por
fin, vas a leer algo sin censura aunque, has leído mucho sin ella pero, tu y yo
nos entendemos.
Hemos
vivido y compartido tantas cosas que, podría estar escribiendo tres días.
Se
feliz, vive, disfruta, encuentra al hombre, a la mujer o al travesti de tu vida
, tened hijos (si son negritos mejor) y, háblale de mi aunque sea mal, lo
importante es que hables, mantenme viva, esa es la misión que te dejo hasta que
nos volvamos a ver (trae cartas por si me aburro mucho).
Aquí
tienes tu carta, aquella de la que estuvimos hablando hace poco tiempo. Esto es para ti.
Te quiere muchísimo, tu caribe.
No hay comentarios:
Publicar un comentario