sábado, 13 de junio de 2015

Queridos abuelos:

Queridos abuelos:

Han pasado ya unos años desde la última vez que nos vimos, que nos tocamos, que nos besamos, que nos hablábamos de tú a tú, que nos reímos... Han pasado ya unos años, si.

Cómo habéis visto, las cosas han cambiado, para bien o para mal pero el mundo ya no está como lo dejasteis; el Rey ya no es Rey, la Pantoja se encuentra entre rejas y Arayán por fin puso punto y final. Cuéntame no, esa sigue aún.

Tampoco nosotros somos los mismos, mamá no es la misma, tita no es la misma, tatá no es el mismo, papá tampoco lo es y yo no voy a ser la excepción que confirma la regla de que, el tiempo pasa para todos que, maduramos nos hacemos mayores y más fuerte frente las adversidades, que aprendemos a ser pacientes, a ser constantes, a trabajar como los que más aunque se pongan miles de obstáculos en nuestro camino, nada puede con nosotros porque, no permitimos que nada ni nadie nos pueda.

Se y confío que, desde algún lugar "más allá del horizonte" nos estáis esperando pero, no tengáis prisa, aquí también se está bien aunque el mundo cada vez esté peor. Aprendemos a vivir con lo que nos toca, no nos queda otra, ustedes nos enseñasteis a ser así, a no rendirnos jamás por mucho que pase y, sobre todo, a sacar una sonrisa a la vida aunque lo único que te apetezca es hacer el río Nilo con nuestras  lágrimas.

Ha pasado mucho ya, si, pero... ¿sabéis qué? parece que las heridas cicatrizan, que duele menos cuando es pensar en ustedes que ya, no caen lágrimas cuando se os recuerda ahora solo se ven sonrisas por todos los momentos que hemos vivido por todas las anécdotas que recordamos, por todos los ratos en familia, por los mínimos detalles, por todo, una sonrisa ya no hay lágrimas. Nos habéis hecho más fuertes y ¿por qué no decirlo? mejores personas y adultos.

Es la primera vez que, escribo en primera persona para que, luego cualquier persona del mundo pueda leerlo pero, en absoluto me importa porque, cosas como estas son las que, hacen las personas un poquito mejores al menos los minutos que tarden en leerlo, aún sin estar aquí hacéis mejor a las personas aunque sea por 3 minutos, siempre lo conseguís.

Habéis visto todo lo que hemos hecho, lo buen, lo malo y lo peor pero se, que en el fondo seguís orgullosos de nosotros porque jamás agachamos la cabeza porque al toro hay que mirarlo a los ojos y cogerlo por los cuernos y, porque a la vida nunca hay que decirle "no puedo más" si no todo lo contrario.

Podría escribir un millón de folios con todo lo que ha pasado en estos años que os habéis perdido pero, seguro que ustedes lo sabéis mejor yo, incluso lo que pasará mañana.
No hay un día que no estéis en mi mente, en mi día a día. Para mí nunca os fuisteis, siempre estáis aquí, conmigo. Con nosotros.

Ni una lágrima más, ni una noche en vela más llorando, ni un día más triste y poner de excusa que el día está nublado, ya no más.

Se os echa de menos, se os quiere, se os recuerda, se brinda por ustedes, incluso a veces se sigue adelante por vosotros. Siento orgullo por ser vuestra nieta por haber compartido una parte de mi vida que, aunque breve no la olvidaré jamás y que, si alguna vez los abuelos somos nosotros se os seguirá recordando porque, personas como ustedes no mueren nunca aunque pasen cien años y nosotros, ya nos hayamos reunido más allá del horizonte.




María

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