jueves, 11 de abril de 2013

Y llega el día en que puedes que te des cuenta...




10:15 de un Domingo cualquiera... se despertó recordándolo, añorándolo, lamentándose de todo lo que le había hecho sufrir… más tarde, bajó a prepararse un café y desayunar frente a esa ventana que tenía en su salón;  aquella ventana por la que veía pasar la vida de todas la gente que veía  frente la ventana preguntándose cómo serán sus vidas, si son felices, si están enamorados, si tienen hijos… sonaba en la radio “La canción más hermosa del mundo” del gran Sabina  cuando llaman a la puerta. Era él. Pasaron unos segundos. Por su cabeza pasaron mil ideas y por su corazón mil sentimientos, en ese momento se dio cuenta que si él estaba en su puerta, esperándola, después de todo lo que habían pasado es que podía ser el hombre de su vida… -Pasa- le dijo, y ambos se fundieron en un abrazo.


Ese día, ella aprendió algo muy valioso… todas las personas merecen una segunda oportunidad… o una tercera…

No hay comentarios:

Publicar un comentario