Confesémosle que escuchamos
el sonido de aquellas campanas
de boda y luego, digamos que es
mentira, que nunca sonarán
porque ese enlace no existirá.
Confesemos que sí, que somos
tal para cual pero que no nos
queremos casar.
Digámosle que sí que queremos
discutir, enredarnos en la cama,
besarnos en las calles y cogernos
las manos por los pasillos
de nuestro pequeño piso pero que
somos racionalmente invalientes
y que por eso, no viviremos juntos
jamás.
Escribamos que queremos
pero que no podemos, que nos
tenemos pánico que no nos
permitimos superarnos.
Dibujemos un "te quiero" en
siete idiomas aunque sepamos
dos y luego, enseñémoslo
diciendo que es mentira, que
eso no fue, no es y que no será.
Confesémosle que escuchamos
campanas de boda que fueron
mentira aunque me moría por
una realidad en la que mi vestido
fuese del color de tu cobarta pero
luego, juremos que no pasará
porque siempre,amor, fuiste
de pajaritas.
Di que fuiste invaliente y que yo,
tras varios caminos, lo empecé
a ser contigo. Cogiendote de la mano
sin soltarte jamás.
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