martes, 6 de diciembre de 2016

Paralelismo en clínica.

De menor a mayor.
De tres a cinco letras.
Un paralelismo que está bajo una comida que nunca, conseguí comer.
Un paralelismo particular.
Ese mismo que se cumple mientras escucho el piano y que es como si fuera una ley no escrita pero a la vez, es una verdad como un templo de grande.
Una teoría no vigente pero que se lleva a cabo a diario, a la perfección.

Un paralelismo que vuelve cuando encuentras una razón para escribir.
Un paralelismo de dos vidas tan opuestas que casan a la perfección.

Un paralelismo en clínica.
Un paralelismo que dije que escribiría y aquí está, porque siempre he tenido la manía de hacer todo lo que digo que haré.

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