Un tren que va a ningún lugar justo el sitio a donde quiero ir.
Un lugar que no existe y una aventura por correr, una misión que cumplir mientras el tren avanza hacia la nada.
Esas personas con afan de habla, esa misma gente que va al mismo destino que yo.
Unas calles vacías y unas farolas apagadas mientras Catalina es la única que alumbra una calle que no existe más que en mi mente.
Un lugar del mundo que no existe y que ojalá tuviera una postal de allí.
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