jueves, 10 de noviembre de 2016

Disponibilidad.

Estoy dispuesta.
Estoy dispuesta a sacrificarme, estoy lista para escucharte, para que me hables y para que yo, te conteste. Estoy preparada para escuchar verdaderos dramas al igual, que grandes alegrías.
Estoy trabajando para verte avanzar, crecer, volar, para que seas la persona que eras antes o simplemente, para hacerte ver quien eres realmente. Sé que podré escucharte, sé que sabré tratarte, sé que a veces no tendré un buen día y que tú, tampoco.
Habrá días en los que te encierres en ti y no quieras compartir nada conmigo mientras yo maldigo el momento en el que decidí dedicarme a escuchar.
Escuchar las mierdas de otras personas cómo si con las mías no fuera suficiente e ir a dormir pensando que no estás bien porque hay alguien que te habla, un alguien que no existe, mientras mi relación de pareja se va al traste porque no dejo de pensar en ti. En ti,  en el chico que vino los otros días o en aquella niña que vi hace tres meses.
Estoy dispuesta a sacrificar mi vida para salvar la tuya. A llevarme tus mierdas a mi casa cuando yo ya esté cubierta. A pasar noches en velas leyendo y releyendo tu historia para seguir escuchándote al día siguiente y pueda hablar, hablar de verdad, de ti y así poder ayudarte.
Estoy dispuesta a ser un refugio, un pañuelo de mocos, una amiga, alguien en quien puedas confiar, estoy dispuesta a eso y mucho más desde el día que decidí que la psicología fuera mi vida.

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