domingo, 21 de febrero de 2016

Y volvió.

Volvió al teclado, al fumar mientras escribía, al inspirarse con una idea que le revoloteaba por  la cabeza.

Volvía.

Volvía a la tierra mora. Volvía a la tierra de la cerveza y la tapa. Volvía a la tierra que la enamoró en cuatro días y que para sí misma se prometió que volvería a pisar sus suelos. Y como toda promesa que hace, lo cumplió.

Sin embargo, de lo que más ganas tenía era de ver a quienes la esperaban allí.

Me dijiste que te buscara cuando te necesitara y sinceramente, ahora, te echo de menos.

Me dijiste que te buscara y así lo he hecho siempre. Por supuesto, siempre lo haré, hasta cuando más me apetezca  censurar no lo haré.

 Volver a robarle tabaco, a beber cerveza, a reír, a tener momentos, fotos, anécdotas, resacas y gafas de sol en días nublados, a eso quería volver.

Me dijiste que te buscara y te busqué y te encontré.

A día de hoy y a algún kilómetro que otro  te busco y te encuentro y, como bien sabes, a día de hoy poder tener eso es difícil.

Estoy segura de que dentro de diez años te buscaré y te encontraré porque si te vas, me dolería no sabes cuánto. Porque, si se va mi pilar más importante, mi pilar más fundamental, porque si te vas jamás te podría sustituir.

Por eso, aunque sea a distancia estarás en mi vida, en mi día a día sin que lo sepas.

Por eso, te quiero. Sé que lo sabes, pero quiero recordártelo.

Por eso, eres mi tesoro y mi Caribe más preciado.

Por eso y por mucho más, eres tú.



Tu Caribe se muere por verte aunque hoy, te echa de menos. 

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