viernes, 8 de enero de 2016

Amén.


Escuchando aquella canción que, para ella describía el suicidio más elegante de la historia se encontró algo que no leía de hace mucho y le encantó encontrarse:

"Un día planté doce árboles...

... El otro, siempre riendo con esa carcajada 
y sus bocanadas de felicidad,
te aporta esa confianza,
es feeling, esa chispa y ese 
arte gitano que tanto necesitas..."

Le hizo mucha gracia esa descripción que hicieron sobre ella, pero sobre todo notó ese feeling del que habla el hombre de ojos verdes. 

Y es que, es verdad que, en muy poco tiempo hay personas que calan en ti y te preguntas que cómo has sobrevivido sin ellas.

Si algo me caracteriza es que, llevo la risa por bandera y es lo que intento transmitir ya me esté muriendo por dentro, Risas, carcajadas y lágrimas de felicidad hemos compartido en escasamente un verano, una visita a Sevilla y un fin de año que repetiría con los ojos cerrados.

Y no tiene más que pensar ni que decir cuando con gente así eres feliz, que sirve tanto como para una caña como para contarle la movida más heavy que te ha ocurrido en la semana.

Y porque los amigos, no son los que iban al cole contigo o te dejan el mechero cuando no tienes fuego. Los amigos son los que comparten risas, anécdotas, karaokes, cervezas e intentan pincharte el mechero cuando no te des cuenta.

Porque de un verano y de una película ha nacido ya una "leyenda", nuestra mini leyenda. 

Brindo por el verano que hemos pasado, por las parodias a pimpinela, por dejarnos la vergüenza en el útero de nuestras respectivas, por las cervezas, por nuestra chini, por los estancos, por chueca y qué coño, sobre todo brindo por Carmina y Amén. 

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