El
último escrito del 2014 lo haré mientras escucho al maestro.
Para
que repasar lo malo, eso mejor... dejémoslo pasar ¿os parece?
¿Qué
decir de un año que me ha dado tanto? un año en el que, no perdí a nadie sino
al contrario, las encontré. Y he encontrado a personas maravillosas que espero,
que se queden en mi vida.
Grandes
cambios en este 2014. Año, en el que llegó la hora de volar, la hora de
marcharse de casa y emprender un camino que fue el que yo elegí. Muchas
experiencias, muchísimos momentos, grandes personas, un gran viaje, millones de
risas, algún que otro llanto y discusión pero hasta en las familias de mejor
casta pasa ¿no? yo quiero pensar que si, que no todo es fachada.
Y mi
gente, aquellos que, a pesar de la distancia hemos sabido permaneces más unidos
que nunca. Gracias a ellos he entendido el concepto de amistad y, para saberlo
no me ha hecho falta tenerlos pegado a mi falda las veinticuatro horas del día.
Un
año en que, han pasado cosas que jamás de los jamases pensé que me pasaría,
pero así descubrí lo que puedo llegar a
superar o hacer frente aunque haya veces que no sepa cómo actuar.
Un
año que repetiría con los ojos cerrados, ha habido de todo, he vivido y he
hecho todo lo que he querido en el momento exacto que quería hacerlo y os
aseguro que es una de las grandes sensaciones que me llevo para este 2015 que
está a la vuelta de la esquina.
Espero
que todos los que habéis compartido un pedacito de mi 2014 permanezcáis en un
gran 2015.
Y
ahora, brindo por ella, por él porque aunque pasen los años en este 2015 seguís
presente.
FELIZ AÑO, SEAN
FELICES.
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